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El calor, nuestro aliado invisible

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En los primeros días de práctica de Hot Yoga la pregunta más repetida entre nuestros alumnos o yoguis es:” ¿Por qué hace tanto calor en la sala?” Y mi respuesta siempre es la misma: “el calor es tu aliado invisible”, al ver sus caras de extrañeza mi explicación sigue de esta forma “moldeará tu cuerpo como el fuego forja una espada y liberará tu mente purificándola”

Al cabo de 1 mes de práctica no hacen falta más explicaciones porque la experiencia habla por sí sola, y la pregunta pasa a ser ¿por qué me hace tanto bien el calor? Pues bien, por eso estoy aquí hoy, el yoga modifica la estructura del cuerpo desde el interior al exterior, desde los huesos a las piel, para conseguirlo con la disciplina del Hot Yoga, primero calentamos el cuerpo para poderlo ablandar porque un cuerpo caliente es un cuerpo flexible, luego podrás darle la forma que tú quieras.

La importancia de enjuagar y desintoxicar el cuerpo

Recordemos que el yoga nació en la India donde hace calor en cualquier lugar. Sudar es algo natural, un proceso natural del cuerpo diseñado para ayudarlo a mantenerse fresco y eliminar tóxicos de nuestro organismo. El sudor es un líquido transparente producido por las glándulas sudoríparas situadas debajo de las capas superficiales de la piel, está formado por agua, sales minerales y toxinas (sustancias de desecho) y es transportado por conductos excretores para que salga a la superficie, dando lugar a la sudoración. Una persona normal pierde 1 litro de sudor al día si haces deporte puedes perder 1 litro a la hora.

La expresión toxina se puede definir como veneno o un desecho que no se ha eliminado bien, que se asienta en cualquier parte del cuerpo atacándolo. Se encuentran en el aire, en alimentos, en el agua, pero también en productos cosméticos. Otros se encuentran en nuestro cerebro. El contacto con ellos, por desgracia, es inevitable. Es verdad que el organismo está acostumbrado a cierta dosis de la toxicidad y un sistema inmunitario sano suele acabar con las toxinas. Pero desgraciadamente cada vez hay más toxinas con las que nos encontramos en la vida común. Un reciente informe de la OMS estima que casi “una de cuatro enfermedades tiene una causa ambiental”. ¡Nuestro cuerpo tiene que defenderse de toxinas! El organismo elimina toxinas por orina, excrementos, respiración y por el sudor pero la sudoración se produce a través del órgano más grande del cuerpo, la piel, por eso la liberación de toxinas y desintoxicación del cuerpo es más rápida a través de ésta. Desde hace mucho tiempo, la sudoración ha sido percibida para promover la salud, no sólo acompañada del ejercicio, sino también la producida por el calor. Las tradiciones y costumbres en todo el mundo incluyen los baños romanos, casas de sudor aborígenes, saunas escandinavas (calor seco) y los baños turcos (con vapor). Entre los síntomas más frecuentes que indican sobrecarga de toxinas en las personas destacan alergias, asma, fatiga, tos, estornudos, problemas digestivos, dolores musculares, insomnio, infecciones frecuentes, celulitis u obesidad, retención de líquidos, dolor de cabeza, pérdida de memoria y concentración, depresión etcétera.

Potencia tu vida

Me gustaría con este artículo esclarecer parte de la cuestión que muchos pueden guardar rondando su cabeza ¿Es bueno el calor aplicado en la práctica? Como todo en la vida hay que usar el sentido común, nadie se preguntaría esto si estuviéramos en la India porque es el calor que allí hace y a nadie le sienta mal, lo cierto es que el calor actúa en forma de potenciador. El Yoga es un sanador y el calor potencia sus efectos entrañando beneficios físicos pero también mentales y lo que es más sorprendente, espirituales.

Físicamente el cambio es muy rápido puesto que desintoxica el cuerpo a través de la piel, el mayor órgano eliminador de toxinas del cuerpo; mata virus y bacterias que no pueden sobrevivir en temperaturas mayores de 37 grados; calienta los músculos, articulaciones y ligamentos, se vuelven más elásticos y permiten mayor flexibilidad con un menor riesgo de producirse lesiones; cura y previene las lesiones (como cuando un fisioterapeuta aplica calor en la zona a tratar) y alivia dolores musculares; mejora la circulación sanguínea; incrementa la fuerza física, la flexibilidad y el equilibrio; aumenta la vitalidad y la energía; ayuda en la pérdida de peso puesto que activa el metabolismo, el encargado de quemar la grasa (acelera el procesamiento de glucosa y ácidos grasos); limita los efectos del envejecimiento y limpia la piel; ayuda a paliar algunos síntomas de enfermedades crónicas, como la artritis, la diabetes y tiroides; elimina los dolores de espalda, mejora la postura y calma el sistema nervioso. Por todo ello los cambios son muy rápidos y la transformación del cuerpo es lo primero que notamos.

En mi opinión hay pocos deportes que logren silenciar la mente puesto que nuestro objetivo muchas veces es el cuerpo, el Hot Yoga integra cuerpo y mente porque es Yoga pero al encontrarte bajo condiciones extremas (¡son 42 grados de calor!) no hay escapatoria para tu mente, tiene que concentrarse en el momento presente y por eso mejora la concentración y la determinación, al practicar día a día con calor se fortalece la voluntad, el auto-control, la confianza en uno mismo, la escucha y la paciencia, ayuda a vaciar la mente y reduce el estrés.

Por si todo esto fuera poco y me gusta esta parte más que ninguna, ayuda a potenciar tu espíritu, te conecta con el estado natural de paz y de serenidad interior y te hace darte cuenta de lo que realmente importa, la valentía de ser uno mismo.

Creo que toda experiencia, al final, no es más que eso, algo que se vive y de lo que se aprende algo, y no existe nada más fiable que la nuestra propia, cada elección que hacemos nos lleva más cerca o más lejos de lo que somos o incluso de lo que soñamos ser algún día, y en esas elecciones está la valentía o no, de ser uno mismo con lo bueno y con lo malo, con lo que somos, como en clase de Hot Yoga en la que habrá momentos que no consigas realizar ni una sola postura pero siempre será una apuesta hacia delante, hacia la valentía de conocerte y hacia el coraje de ser tú mismo. Y esa elección amigos, sólo se puede hacer de una forma: experimentándola en vuestra propia esencia, ¡nos vemos en clase!

Como dijo Edgar Allan Poe: "Las mejores cosas de la vida te hacen sudar." ¡Y que cada uno lo interprete como quiera…!

Macarena Cutillas, maestra de Hot Yoga y directora del centro Californian Hot Yoga en Madrid.

Gracias por compartir

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“Lo llaman suerte, pero es constancia.
 Lo llaman casualidad, pero es tenacidad.
 Lo llaman genética, pero es sacrificio.
 Ellos HABLAN, tú ENTRENA.”

¡Libérate!

 

Con la colaboración de
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