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Testimonios de alumnos


Bárbara de los Ríos

“Una experiencia totalmente diferente a lo que había vivido antes”.

Bárbara de los Ríos. Alumna y querida amiga de Californian Hot Yoga

Después de haber tenido contacto puntual con el yoga, comencé a practicar en CHY. La experiencia fue totalmente diferente a lo que había vivido antes. Practicar en un estudio especializado ya era la primera novedad, la otra: el calor. La verdad que resultaba bastante desafiante el poder hacer una actividad fisica en una sala con 42 grados durante 90 minutos, después de experimentarlo me encontre con algunas dudas, cuestionando si podría seguir este tipo de clases. En las siguientes clases y de forma bastante rapida empezce a entender gracias al calor y de forma un poco forzosa que la clave era seguir la respiración, y es esta la respiracion la que en mi opinion hace tan magico el yoga al conectar cuerpo y espiritu en el presente y el ahora. De forma casi forzosa absolutamente todo se quedaba en la calle y me encontraba solo a misma delante del espejo para dedicar ese tiempo solo a mi y eso te mejora la vida y te la cambia tu día a día.

Aunque siempre me ha costado establecer rutinas fuera de los estudios o trabajo en poco tiempo me vi enganchada a las clases, principalmente porque desde la primera semana realmente puedes sentir cambios en tu cuerpo y en tu mente, el ejercicio de analizarte antes y despues de una clase en CHY no tiene fallo, el bienestar despues de una clase es brutal. No hay ni una sola clase que te deje indiferente.

Durante este tiempo practicando de forma constante me he encontrado en diferentes situaciones por las que he tenido que interrumpir mi practica, un accidente en bici y este ultimo año por haber traido una personita a este mundo, en ambos casos se que me ha ayudado muchísimo, las lesiones de mi accidente podian haber sido peor y la recuperación aun mas larga y en el caso de el embarazo y parto me ayudó a estar más tranquila, activa y a tener un parto buenísimo.


Siempre recomiendo este estudio porque encontrarás grandes profesionales que rezuman pasión por el yoga y eso se contagia. ¡Gracias a la familia de Californian Hot Yoga! BÁRBARA DE LOS RÍOS


Yogui del mes Yogui del mes

ENTREVISTA “YOGUI DEL MES”

Marta Sánchez Carril

¿Desde cuándo practicas el Método Californian Hot Yoga?
Empecé con vosotros en Septiembre de 2015. Yo había practicado Hatha Yoga (sin calor) durante unos cinco años.
 
¿Por qué decidiste empezar a entrenar con nosotros?
Siempre había tenido curiosidad por probarlo. A esto se unió el hecho de que dejé de fumar y lo estaba pasando mal, y un día pasé por delante de vuestra puerta y me dije: “de hoy no pasa, hay que probar”. ¡No sabes cuánto me alegro de ello!
 
¿Cuántos días a la semana vienes?
Voy todos los días de Lunes a Viernes. Y si algún día tengo tiempo y me cuadran dos clases, voy a dos clases.
 
Marta, eres de las Yoguis que ha cumplido todos los Retos de nuestro estudio ¿Cómo lo has conseguido?
Cuando me apunto a uno de vuestros retos, lo que hago es hacerme una especie de “planning” por escrito. Compagino mi trabajo y mis obligaciones familiares con ese “planning” de tal modo que si sé que un día no voy a poder ir, pues recupero la clase otro día que tengo más tiempo, y así es como lo he conseguido.
 
¿Recomendarías practicar uno de nuestros Retos?
Se lo recomendaría a todo el mundo. De hecho lo hago con todos mis amigos.
 
¿Qué cambios has notado desde que practicas Hot Yoga?
Yo llevo toda mi vida haciendo ejercicio físico prácticamente a diario, y he probado un montón de cosas. Si vamos primero al plano de lo físico, te puedo decir que para mí no hay nada tan completo como vuestro Método. En el plano mental me quita la ansiedad de la vida cotidiana, me aporta paciencia (la necesito, pues apenas tengo), me da paz…Yo creo que, a parte del Yoga (que es lo fundamental) es el clima de “buenrollismo” que se respira en Californian Hot Yoga: siempre sonrisas, siempre preocupación y dedicación a los alumnos, todo son facilidades…da gusto.
 
¿Cuál es tu disciplina favorita del Método?
Es una pregunta complicada de responder para mi, pues no tengo una favorita. Te puedo decir que si sólo hiciera Hot me terminaría aburriendo un poco al ser siempre la misma secuencia de asanas. Pero también cuando llevo un par de días sin practicar Hot lo echo de menos, es como que me lo pide el cuerpo. Vinyasa Flow me encanta porque todas las clases son distintas y aprendo asanas diferentes, y porque creo que es el más tonificante y exigente de todos a nivel muscular, no sé, es mi percepción. El Hatha y el Yin me resultan mucho menos exigentes físicamente hablando, pero mentalmente me llenan mucho y es como un trocito de paz en medio del estrés cotidiano. Y con Ashtanga acabo de empezar y me encanta.
 
¿Qué te motiva a seguir practicando?
Me motiva mi salud, principalmente. Vuestro (nuestro) Yoga me da salud, me hace sentir muy bien a todos los niveles, creo que no hay mejor motivación que esa para nadie. Me motiva también vuestra profesionalidad. No me gusta nada de nada la gente incompetente y que hace mal su trabajo, lo que me lleva a admirar y sentirme a gusto y feliz con la gente profesional.

Siempre estáis haciendo cosas nuevas, y, aunque yo no pueda participar en todas ellas, me parece que eso demuestra una dedicación importante a vuestro trabajo, que creo que es muy vocacional. Os gusta mucho lo que hacéis y eso se transmite. MARTA SÁNCHEZ CARRIL


yoga con calor

“Claridad mental, calma y vitalidad”

Queremos estar siempre activos, intentando exprimir el día al máximo, para hacer un millón de cosas, ¿te suena?

El estrés se ha convertido en un compañero de viaje, en una presencia con la que nos hemos acostumbrado a convivir, tanto, que nos resignamos cuando sentimos esa tensión en los hombros cada día, en nuestro estómago, o cuando de forma compulsiva vamos a toda prisa hacia cualquier lugar, sin importar cuán urgente sea la tarea; hemos interiorizado esa absurda forma de habitar el día a día y eso, claro, nos pasa factura. Cuando entro en la sala ya he dejado atrás todo lo demás. Ir a practicar yoga es algo sagrado para mí. Movilizar todo el cuerpo después de una dura jornada es la parte más básica, esa, es de obligado cumplimiento, así lo concibo, pero lo que pasa dentro va más allá de hacer circular sangre fresca y oxígeno por mi organismo.

Con el yoga he ganado en nivel de concentración, serenidad y claridad mental. Me encuentro más segura de las decisiones que tomo. La calma concede estar más atento a todo lo que nos rodea, nos permite vislumbrar mejor las oportunidades, saber responder adecuadamente a las situaciones, brindar lo mejor de nosotros mismos y eso, se puede aplicar en cualquier campo de nuestras vidas. No sólo me mantengo en forma, no sólo purifico mi cuerpo eliminando las toxinas que el estrés genera en mi organismo, no sólo me siento más vital, enérgica, flexible y fuerte, además me siento alineada conmigo misma, con mi esencia, y eso, se lo debo al yoga.

Desde aquí doy las gracias a mis amigos de Californian Hot Yoga, por permitirme entrenar con vosotros, y poder disfrutar de tantas cosas buenas. Y desde aquí comparto humildemente mi experiencia, animando a todos aquellos que quieran vivir la experiencia de sentirse más íntegros, más vitales, y más sanos. Muchas gracias LUNA


Esther

“Y entonces, llegó el Yoga”

7.30h, suena el despertador. Ducha. Desayuno. Atasco. Ofi. Casa. Cena. Cama. REPLAY.

El mundo en el que vivimos no se mueve cada vez más rápido, sino que somos nosotros los que hemos decidido vivir más deprisa. Y es que al final del día, cuando uno se va a dormir y se para a reflexionar es cuando aflora el sentimiento más temido: el miedo. El miedo en todas sus versiones: miedo a no triunfar profesionalmente, miedo a no ser feliz, miedo a lo desconocido… Pero estamos muy ocupados como para dedicarle tiempo a nuestras emociones. Así que volvemos a apretar el acelerador y a seguir viviendo a toda velocidad.

Hace algo más de dos años falleció mi madre de cáncer en sólo seis meses. Durante un año tras su muerte, fui “la roca” de la que mis amigos y familia se sentían orgullosos por “llevarlo tan bien”. Hasta que un día llegó el miedo con nombre de ansiedad y, esta vez, para quedarse algo más que un rato antes de dormir. Las emociones incontroladas se apoderaron de mi de manera abrumadora. El mundo seguía girando, mientras yo miraba desde fuera con la perspectiva de no saber bien como volver a re engancharme.

Fue paseando y por azar como conocí californian hot yoga. Quería retomar el deporte porque me sentía débil. De manera equivocada di con el centro pensando que era un gimnasio. Mi primera reacción estuvo llena de prejuicios por propia ignorancia sobre lo que era el yoga.

A día de hoy agradezco enormemente que se hayan cruzado en mi camino. No sólo porque ellos fueron el 80% de mi recuperación, sino porque aprendí lo importante que es cuidar las emociones a través de nuestro cuerpo. La paciencia, el estar presente, la persistencia son, entre otras, emociones que se entrenan y trabajan con la práctica del yoga.

Entre los beneficios que me ha aportado: aprender a respirar (algo que me ayudado en muchos deportes), dormir mejor, vivir sin contracturas, ganar resistencia y elasticidad en el surf. En definitiva, es mi gestor de emociones.

Muchas gracias a Maca y a su equipo por este descubrimiento. Animo a todo el mundo a que lo practique, ¡No sabéis lo que os estáis perdiendo! Namaste. ESTHER ROMERO


j-a

“Un antes y un después”

Puede parecer el eslogan publicitario de un anuncio milagro, sin embargo, describe muy bien el cambio objetivo y subjetivo que he experimentado tras mi encuentro con el Yoga.  Digo que cambio subjetivo porque el estado de paz, armonía y control de mis pensamientos al que llego después de la práctica del Yoga, es una experiencia subjetiva, que no se puede medir. Sin embargo, el cambio objetivo, aunque menos llamativo no deja de ser importante.

Llegué al centro de Macarena con hipertensión, hígado graso, sobrepeso, y el colesterol y la glucosa disparados. Tras un año de práctica tengo 11/7 de tensión, y las transaminasas, el colesterol y la glucosa dentro de los parámetros de la normalidad.

He perdido 5 kilos y me encuentro fenomenal a mis 58 tacos. Estos han sido los logros de un año de práctica, sin lesiones, donde he ido buscando y descubriendo el yoga que más necesitaba en cada momento. El Hot Yoga de 90 minutos, sudada brutal para eliminar toxinas y poner a prueba la determinación y la concentración; el HOT 60 + Meditación para lograr la paz, el sosiego y el control de la mente; el FLOW para lograr agilidad, fuerza y dinamismo; y, por último, el HATHA del maestro Palany, para lograr la calma, la concentración y la armonía y un superchute de endorfinas, que todo hay que decirlo.

Todos estos cambios me han permitido enfrentar con calma, equilibrio emocional y actitud positiva los avatares diarios de mi vida laboral y personal. Este antes y después ha sido mi experiencia de un año de amor, como canta Luz Casal, con el Yoga.

Saludos y gracias a Macarena por montar este estupendo y acogedor Centro y rodearse de un excelente equipo de profesionales. JOSE ANTONIO


testimonial

“Un ejercicio exigente”

Practico artes marciales desde hace bastantes años así que cuando planeé el embarazo de mi hijo Tirso tuve claro que necesitaba seguir haciendo un ejercicio exigente con mi cuerpo y mi mente. Hacía años había probado el Hot Yoga y me acordaba de una profesora embarazadísima y muy sonriente, así que volví a clase y a los pocos meses me quedé embarazada.

Practiqué desde el principio y hasta dos semanas antes de dar a luz. Tuve un embarazo estupendo, sin dolores de espalda ni la mayoría de los males que se supone que tenemos las gestantes. El parto como buena primeriza fue largo pero a la hora del “expulsivo” que no es otra cosa que el famoso “¡empuja, empuja!”, me mandaron parar en la tercera contracción de la fuerza que tenía. A los dos meses de dar a luz volví a clase y seguí practicando la serie modificada para dejar que mi cuerpo se recuperarse sin prisa. Y lo hizo asombrosamente rápido. Hace unos meses empezamos a planear el segundo así que mis pasos fueron los del anterior: ginecóloga, análisis de sangre y Californian Hot Yoga. Otra vez volvió a ser rápido pero me dio tiempo a acostumbrar al cuerpo de nuevo a la práctica.

Los primeros meses me ha costado un poco más que la vez anterior, supongo que tener un hijo de dos años bastante salvaje tiene algo que ver. Sin embargo, en vez de no venir lo que he hecho es tomármelo con mucha calma durante la clase. Entro sin pretensiones y vivo cada postura como si fuera la única del día. Me concentro en mi respiración y trato de hacer las asanas lo más bonitas, profundas y equilibradas posibles. Todos los días hay alguien que me pregunta: ¿Y tú embarazada pero cómo aguantas?, Yo lo que no aguantaría es estar embarazada y no hacer Hot yoga. No aguantaría nueve meses de circulación sanguínea ralentizada, de dolores de lumbares, de festivales cutáneos variados… sentada en el sofá como si estuviera enferma. El Hot Yoga me mantiene ligera, elástica, ágil y fuerte. El embarazo, el parto, el postparto, la lactancia… son momentos muy especiales pero también física y mentalmente muy intensos y lo mejor es que te pillen lo más fuerte posible.

Os animo a que lo intentéis, vuestro cuerpo es el único que puede decirte si debes o no practicar. LAURA MARTÍNEZ

 


San Valentín 2016

SAN VALENTÍN

Eligieron a esa persona tan especial para venir a practicar Hot Yoga, tener una afición en común es un tesoro!

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Dirección:

Calle Fernando El Católico, 23
 
28015 Madrid
 
Teléfono: 910 069 642
 
email: info@californianhotyoga.com

 

Recuerda:

“Lo llaman suerte, pero es constancia.
 Lo llaman casualidad, pero es tenacidad.
 Lo llaman genética, pero es sacrificio.
 Ellos HABLAN, tú ENTRENA.”

¡Libérate!

 

Con la colaboración de
ghd

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